Después de debatir y poner en común nuestras experiencias, podemos decir que lo  más positivo ha sido precisamente el trabajo en si, poderlo llevar a cabo hasta el final tiene para nosotros un merito enorme. Tras ver las dificultades y conflictos de otros grupos, que han salido a la luz con la difusión de los documentales, podemos decir bien alto, que lo mejor del trabajo en grupo ha sido en nuestro caso, la capacidad de mantenernos estables dentro del estrés motivado por la carga lectiva y las diferentes posturas de criterio, a veces muy alejadas las unas de las otras.
Pensemos, cinco personas que no nos conocemos de nada, cada uno con su realidad, carácter y circunstancias personales, ponernos de acuerdo en una idea y ejecutarla creemos que tiene mucho merito, y más si se ve que el resultado final no se ha desviado demasiado de lo que se decidió al principio. Incluso podemos señalar que hasta nos conocemos tácticamente y sabemos cómo tratarnos entre nosotros para que las chispas no alcancen la explosión.

Evidentemente no todo ha sido un camino de rosas, la creación del grupo fue absolutamente intuitiva y podríamos decir  que con cierto riesgo, ya que fuimos de los primeros en formarse, teniendo una idea bastante poco clara de quienes éramos y tampoco de adónde nos dirigíamos. Al principio dimos algunos bandazos (lógicos por otro lado), ya que el horizonte se encontraba aún algo desdibujado. Pero en la fase 2, empezamos a darle duro al trabajo aún con cierta falta de seguridad de si los pasos que dábamos eran los correctos aunque a medida que avanzábamos la confianza en el trabajo fue cada vez mayor y la creencia de estar en el buen camino se fue generalizando entre nosotros.

Aunque una vez descubrimos la línea a seguir, también tuvimos nuestros puntos débiles, no todos pudimos participar con la misma intensidad que otros en todas las tareas y esto a veces generó inseguridad o problemas, algo que se acentúa más si cabe al relacionarnos en un entorno virtual donde la inmediatez de respuesta brilla por su ausencia. Para combatir esto nos ayudó muchísimo la planificación del trabajo que se hizo al inicio, aunque quizás a la larga se ha visto que necesitábamos elaborar unos protocolos comunicativos más fuertes, algo que se hubiera acabado desarrollando si el trabajo se hubiera alargado más.

Y como hemos sido muy sinceros entre nosotros desde el inicio, todo esto ya quedó reflejado en las valoraciones del trabajo que se hicieron en la fase 2 y 3 y que se pueden ver en nuestro blog:

https://revistacreativecomeon.wordpress.com/2010/05/19/valoracion-trabajo-en-equipo-fase-2/

https://revistacreativecomeon.wordpress.com/2010/05/20/valoracion-del-trabajo-en-equipo-fase-3/

Pero en nuestra debilidad también ha estado nuestra fuerza, sin la necesidad de imponer roles, siempre la persona indicada se ha sentido llamada a la acción, ajustando las clavijas al engranaje de la máquina. Y de igual forma sucedió con las tareas concretas, cuando uno empezaba a sentirse desbordado por la aportación de trabajo al grupo, ¡zas! ahí surgió rápido el que le cogió el relevo para que la rueda siguiera girando y ninguna pieza se desgastase en exceso.

De todas maneras consideramos que estos problemas de fluidez en la comunicación quedan en un plano MUY MUY secundario viendo la calidad del resultado final o los problemas que se han encontrado otros grupos, como decíamos al principio.
Otro apunte autocrítico es que creemos que se nos ha olvidado comentar algo fundamental, como qué destino va a tomar el documental una vez terminada la asignatura. Porque ya que hemos hablado tanto sobre los derechos de autor por las Creative Commons, y que el resultado final es un producto colaborativo, tendríamos que haber pensado antes sobre la difusión o interés de que fuese o no retirado tras la culminación de la asignatura.

Todos coincidimos en que hemos mejorado mucho en el conocimiento del entorno virtual y en las herramientas 2.0 así como el tema a tratar, las licencias Creative Commons, y que nos ha resultado una experiencia gratificante a nivel personal, lectiva y profesional.

De hecho, en nuestro blog también publicamos una pequeña encuesta interna al respecto:

https://revistacreativecomeon.wordpress.com/2010/05/20/opina-sobre-el-trabajo-en-equipo-de-creative-come-on/

Para terminar, sólo puntualizar que debe ser muy interesante poder observar los acontecimientos de los distintos grupos “desde las alturas” y que es divertido imaginar la perspectiva que ha debido de tener el profesor como “voyeur silencioso” del trabajo y evolución o involución de todos los grupos, pero hemos echado en falta un poco más de intervencionismo por su parte en algunos momentos, para ayudar a resolver conflictos con aclaraciones más personalizadas.

En definitiva una experiencia muy positiva, con una carga de trabajo importante, pero que cuando echas la vista atrás, esbozas una sonrisa y piensas que ha valido la pena.

Sergio, Teresa, Irene, Oscar, Dani

Grupo Creative Come On!

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